Los Almacenes Generales de Depósito tienen como principal objetivo de almacenamiento, según lo establece la ley que los regula, la guarda-conservación, manejo, control, distribución o comercialización de bienes y/o mercancías bajo su custodia o que se encuentran en tránsito, para lo cual deben estar amparados por certificados de depósito, así como por el otorgamiento de financiamientos con garantía de los mismos.
Asimismo, la ley establece que los almacenes de depósito pueden llevar a cabo procesos de incorporación de valor agregado, y que sirvan como soporte a los usuarios, proporcionándoles asistencia para agilizar su cadena de distribución de productos mediante la transformación, reparación y ensamble de las mercancías depositadas para aumentar su valor, aunque sin modificar o variar su naturaleza.